PACHA RESIDENCES
Una flor para las Branded Residences de Pacha en Ibiza
Una estructura de pétalos define un edificio residencial donde exterior, ocio y privacidad forman parte de una misma experiencia
Casa Pacha nace como una nueva interpretación residencial del universo Pacha en Ibiza. El proyecto parte del concepto de Branded Residences, una forma de entender la arquitectura residencial en la que los valores de una marca se trasladan tanto al diseño arquitectónico como a la experiencia de sus residentes.
Nuestra propuesta de diseño recoge los valores que han acompañado a Pacha desde sus inicios en los años setenta y que están directamente relacionados con la identidad de Ibiza: naturaleza, mar, ligereza, hedonismo, diversión y, como no, fiesta. Estas ideas definen el concepto del proyecto y se trasladan tanto a la organización interior como a la expresión exterior del edificio.
Tipología
Residencial
Emplazamiento
Ibiza, ES
Tamaño
5.900²
Viviendas
Cliente
Año
2028
Arquitectura
GRAS Reynés Arquitectos
Equipo
Guillermo Reynés, Filip Szafalowicz, Klaudia Sandecka
Interiorismo
Tristan du Plessis Studio
Renders
GRAS Reynés Arquitectos, Tristan du Plessis Studio
Flower Power como origen del proyecto
El edificio toma su inspiración directa de la Flower Power, la fiesta más icónica de Pacha. A partir de esta referencia, la arquitectura se concibe como una gran flor dentro del paisaje urbano, desplegando sus pétalos en todas las direcciones, sin un orden rígido ni una simetría evidente, como si bailaran al ritmo de la música del icónico club Pacha, situado frente al solar del proyecto.
El dinamismo de la propuesta hace que el edificio se perciba de manera distinta según el punto desde el que se observe. Su geometría cambiante introduce diversidad, movimiento y una nueva presencia arquitectónica en el entorno urbano de la zona.
Un tallo central y una organización radial
El edificio se implanta en el centro de una parcela plana y ortogonal. Desde la planta sótano, destinada al aparcamiento, nace el tallo de la flor: un núcleo compacto que organiza toda la comunicación vertical y el acceso a las viviendas.
A partir de este elemento, los apartamentos se despliegan radialmente hacia el perímetro, formando los pétalos de la flor. Cada vivienda responde a una geometría diferente y se abre hacia las terrazas, la luz natural y las vistas.
La organización interior sigue así la misma lógica que define la volumetría del edificio. El núcleo central mantiene la unidad del conjunto, mientras que las viviendas se proyectan hacia el exterior con distintas orientaciones y configuraciones.
Viviendas que se despliegan como pétalos
El juego de formas del edificio del edificio se traslada también al programa residencial. Ninguna vivienda es igual a otra. Cada apartamento ocupa uno de los pétalos de la flor, con una distribución propia que responde a su posición dentro del conjunto.
La planta baja y la primera planta se destinan principalmente a los espacios comunes: restaurante, bar, gimnasio y spa. Estos programas se concentran en los niveles inferiores, mientras que la mayor parte de las viviendas se sitúa en las plantas superiores para separarse de la calle y disfrutar de mayor privacidad.
Únicamente una vivienda ocupa la planta baja. Diseñada como una villa independiente dentro del jardín, dispone de un amplio espacio exterior y piscina privada.
En las plantas superiores, las viviendas se prolongan hacia el exterior mediante grandes terrazas con piscinas privadas tipo plunge pool. Estos espacios amplían las zonas interiores y permiten aprovechar el clima mediterráneo durante buena parte del año.
Los áticos elevan la conexión con el entorno hasta la cubierta, dotando cada vivienda de un jardín privado y una piscina exclusiva con vistas a Dalt Vila y la bahía de Talamanca.
La geometría de los pétalos permite que cada residencia establezca una conexión única con el paisaje. Las terrazas miran hacia distintos horizontes y las curvas de los forjados despliegan un mosaico de espacios exteriores que forjan la identidad visual del edificio.
Un bosque de pilares entre las palmeras
La estructura que acompaña al tallo del edificio se concibe como un bosque de pilares que conecta el jardín con la arquitectura. La verticalidad de las palmeras existentes se transforma en el ritmo estructural del proyecto, estableciendo una continuidad entre paisaje y construcción.
Grandes losas en voladizo generan profundas terrazas protegidas y espacios intermedios adaptados al clima mediterráneo. Grandes aperturas retranqueadas, terrazas continuas y amplios vuelos construyen una sucesión de ámbitos donde la sombra, la ventilación cruzada y la vida exterior pasan a formar parte de la propia arquitectura.
La fachada se concibe como una envolvente cambiante, donde vegetación, transparencias y reflejos transforman la percepción del edificio a lo largo del día, reforzando la relación entre las viviendas, el jardín y el paisaje de Ibiza.
Materialidad y sostenibilidad mediterránea
La materialidad responde a una lectura contemporánea del Mediterráneo. La combinación de superficies opacas y transparentes, junto con la vegetación integrada y el tratamiento de la sombra, construyen una arquitectura ligera, abierta y profundamente vinculada al clima de Ibiza.
Esta misma lógica define la estrategia ambiental del proyecto. La orientación de las viviendas, la protección solar proporcionada por las terrazas, la ventilación cruzada y la organización compacta del edificio reducen la demanda energética desde el propio diseño arquitectónico.
Estas estrategias pasivas se complementan con sistemas de alta eficiencia, producción fotovoltaica, reutilización de agua y un paisajismo compuesto por especies adaptadas al clima mediterráneo. Todo ello permite que Casa Pacha se conciba como el primer edificio residencial con certificación LEED Platino de las Islas Baleares.